Mundo ficciónIniciar sesiónAlicia fue a desayunar a casa de Ricardo para decirle cuándo se iría a vivir con él. Llamó a la puerta y él le abrió. Tras un fuerte abrazo y un tierno beso de amor se pusieron a desayunar los «croissants» que ella había llevado.
—Hola, amor. Gracias por el desayuno —dijo él.
—Hola, cariño, te mereces mucho más pues me has demostrado que me quieres de verdad —dijo ella.







