Mundo ficciónIniciar sesiónJusto antes de ser trasladado a dependencias judiciales, Julio Fernández recibió la visita de Alicia de Santiago.
—Hola, hija. Gracias por visitarme —dijo el empresario al verla.
—No tienes nada que agradecerme, quería verte antes de que fueras trasladado —respondió ella.
—¿Ni si quiera te vas a apiadar de mí estando detenido?
—Te dije que no me iba a temblar el pulso si tuviera que detenerte yo, a parte que te lo has buscado tú solo. Yo no tengo miedo de que m







