Mundo ficciónIniciar sesiónSofía se despertó y empezó a hacer el desayuno para todos, con mucha ilusión, con una sonrisa sincera de oreja a oreja y un brillo en la mirada que no ocultaba lo enamorada que estaba de Jorge y el dulce y feliz momento de la vida por el que estaba pasando.
—Buenos días, mi amor —dijo Jorge dándole un abrazo por la espalda y un beso en la nuca.
—Buenos días, vida mía —respondió ella girándose para darle un tierno y amoroso beso.
—Tienes un brillo especial que te sienta







