El veredicto de los pasillos
La sala de espera de la clínica era un desierto de baldosas blancas y luces fluorescentes que zumbaban con una monotonía irritante. El aire olía a una mezcla de antiséptico y miedo. Alexander caminaba de un lado a otro, sus pasos rítmicos marcando el compás de su desesperación. Cada vez que una puerta se abría, su corazón se detenía, esperando que un médico saliera con el veredicto que decidiría el destino de su familia.
Flor apareció en el pasillo seguida de cerca