Mundo ficciónIniciar sesiónNico al escuchar la voz de Lucila, giró la vista y su rostro se puso pálido. Inmediatamente corrió hacia ella para explicarle lo que sucedía mientras trataba de calmarla con sus palabras porque las lágrimas habían comenzado a surcar su rostro.
—Mi amor, escúchame, te juro que esto no es lo que oíste. Por favor permíteme explicarte —suplicó el hombre.
Lucila lo empuj&oacu







