Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que imperó en la sala era tan denso que podría haberse cortado con un cuchillo, por un momento nadie reaccionó, el rostro del padre de Lucila se volvió color púrpura, intentó hablar, pero sus palabras se le atragantaron en la garganta, le mantuvo a la mirada a su madre.
—Lo siento hijo, creo que he callado por mucho tiempo este secreto y no puedo permitir que sigas blasfemando de tu propia gente y menos aú







