Mundo ficciónIniciar sesiónLa rama producía un sonido de arrastre; mientras Adair la jalaba. Tras ella dejó un camino marcado sobre la tierra. Las hojas se amontonaban en las puntas dificultando aún más el movimiento. Caeli ya había acomodado la leña sobre la carreta, ocupando gran parte del espacio. Adair colocó la rama a un lado de la carreta y comenzó a romperla. Soltando suspiros para tranquilizar su estómago después de cada pedazo antes de arrojarlo sobre las demás.







