Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de la señora se abrieron por completo - ¿ya lo sabe? - preguntó, sorprendida.
-Fue un accidente - su voz estaba ronca, dañada por los residuos del llanto. Su garganta se contrajo al decir - me ha echado de su casa - sin querer, las lágrimas se volvieron a acumular en sus ojos.
Los pulgares de la señora, limpiaron sus mejillas. Llevándose con ellos la humedad de







