Capítulo 31. Mundos Opuestos.
POV Jeremy.
Los días se arrastraban con la pesadez de una losa. El eco de la puerta cerrándose tras Mía resonaba en cada rincón del apartamento.
El silencio era ensordecedor, me levantaba cada mañana con una sensación de vacío que ni el café más fuerte lograba disipar. Mi carrera estaba hecha pedazos, mi matrimonio en escombros. La vida que había construido se había desmoronado por completo.
En la mañana, el timbre de la puerta me sacó de mi letargo. Era Roger Vance, el director de operaciones.