Capítulo 32. Desesperación.
POV Jeremy.
Los días se fundían en una monotonía gris. El apartamento, ahora solo, resonaba con el eco de mi propia soledad. Mía se había ido.
Los papeles de la separación, cortesía de su abogado, llenaban la mesa de mi estudio, una pila creciente de recordatorios de mi fracaso. Cada mañana, me obligaba a ir a la Corporación Walton, a mi cubículo en "Productos Menores", era una tortura autoimpuesta.
Al mediodía, mientras intentaba digerir una ensalada sin sabor en la cafetería de la empresa, mi