Los dos días pasaron con lentitud mientras Aura permanecía en observación.
Finalmente, después de noches de angustia y vigilias, la pequeña fue dada de alta. Julieta la sostuvo en brazos con una ternura desbordante, sintiendo que, al salir de aquel hospital, su vida retomaba un poco de estabilidad.
Scott también había sido atendido esa noche; la muñeca resultó ser una contusión leve, nada que un inmovilizador y algo de reposo no pudo sanar. Sin embargo, por el colapso del hospital y la falta de