Julieta, paralizada por la escena que se desarrollaba frente a ella, intentó decir algo, pero no pudo. La sorpresa y el miedo la dejaron sin palabras.
Su madre, que estaba observando todo con una expresión de desconcierto, fue la primera en reaccionar.
—¿Qué está pasando aquí, Michael? —pregunta, algo confundida—. ¿Julieta está embarazada?
Michael, sin dudarlo, asentado con la cabeza.
-Si. Y, después de pensarlo mucho, quiero darle a Julieta una oportunidad. Quiero ayudarla, no solo con el bebé