–A buscar algo de beber –miento, y él asiente, dejándome ir y acurrucándome de nuevo en su almohada. Espero unos minutos a que vuelva a dormirse.
Camino hacia el vestidor y tomo una de las camisas de Ryden de la percha.
–Has bebido demasiado, Kat. No creo que pueda transformarme. Me siento mareada –gime Kora. Genial, ahora tengo que correr. Sin embargo, me siento bien. Tomo un pantalón de chándal y un suéter, me los pongo, dejando la camisa de Ryden en el suelo y salgo sigilosamente de la habit