Ryden se niega a dejarme hablar con Maddox. La casa está extremadamente silenciosa sin la charla constante de Lucas, y me siento sola.
Han pasado dos días. Ryden permanece en su oficina la mayor parte del día, evitándome.
Decidiendo que no voy a quedarme atrapada en esta casa vacía sola, me conecto mentalmente con Lucas.
—Hola, Calabacita —saluda Lucas al conectarse el enlace.
—No me llames así —replico, rodando los ojos.
—¿Qué pasa? —pregunta, y puedo notar que está en forma de lobo; su voz su