Al llegar a casa, estoy a punto de correr a mi habitación cuando mi madre me detiene.
—No, ve a ver a tu padre primero —espeta, señalando hacia la cocina. La radio suena una melodía suave, pero queda ahogada por mi papá cantando mientras cocina. Lo que sea que esté cocinando hace que mi estómago ruja de anticipación.
—Ahora, Ellie —me recuerda mi madre, tamborileando el pie cuando no hago ningún esfuerzo por enfrentar a mi padre. Gimo, pero un gruñido de ella me hace moverme hacia la cocina.