ELARA
—¿Por qué me bloqueaste? ¿Y por qué estás aquí sola? —Mira alrededor del claro, buscando sin duda a mis padres. Resopla y se acerca más.
—No quería estar con ellos —respondo, y él asiente con la cabeza.
Su lobo me huele, presionando su rostro contra mi cuello antes de lamerlo. Lo empujo. Su pelaje es suave bajo mis palmas y su gran cabeza peluda me empuja, forzando su cabeza bajo mi brazo en busca de un rasguño, con la lengua colgando a un lado mientras su cola se mueve emocionada.
—Pe