Ramona llegó a su oficina derribando todo lo que estaba sobre la mesa.
- ¡Maldición! Por el imbécil de Fernando, ahora Maciel va a quedar deshecho de mí y de mis intenciones. Como yo soy burra!!!!
Francisca era la mujer que servía café en la empresa, una persona educada y siempre dispuesta a ayudar a los demás, como la puerta estaba abierta ella ya fue entrando con la bandeja en las manos y sin imaginar el humor que la esperaba.
- Te traje un cafecito de la manera que le gusta a la señora doña