Elizabeth
Admiré mis reflejos en el espejo, tomé mi bolso y tomé la cartera.
- ¡Ni se te ocurra hacer eso, Mona!
- ¡Me aseguro de valorar su trabajo Kyara!
- Ya me has valorado al venir aquí gata.
- Mañana empiezo mi trabajo en la empresa. - Sonrío al imaginarme entrar con tacones de aguja en aquella empresa.
- Creo que sospecha de Maciel y no quiere admitirlo.
- No soy la mujer que se queda en casa esperando a su marido.
Salí del salón, me subí al auto y Raúl me llevó a casa. El horrible olor