Elizabeth
Terminamos juntos después de unos minutos de meter buen gusto, por la rapidez de la eyaculación de él y la cantidad y coloración del semen, él también se comportaba durante mi ausencia o por lo menos no estaba fijo comiendo a alguien. Bajé mi vestido mientras sentía que se me escurría por las piernas, satisfecha con el poder que ejercía sobre él.
- Ya basta Maciel, puedes irte ahora.
Se abrochaba los pantalones, y aunque tuviera melaza, tendría que salir de mi casa.
- Hoy mismo arreg