Elizabeth
Tocaron el timbre, pensé que podría ser Maciel una vez más para verme y fui abriendo la puerta emocionada, mientras desamazaba mi vestido con las manos para verme más presentable.
- Maciel te volviste...- Mi sonrisa se desvaneció al ver a aquella mujer en la puerta del apartamento.
- No, no es mi padre! - ella respondió altiva.
Reconocí la serpiente venenosa de su hija.
- Buenas tardes. - Respondí sosteniendo la sonrisa irónica.
- ¿Puedo entrar yo?
Ella ya fue entrando y casi me atrop