Capítulo 48.- Una llamada inesperada.
El tiempo transcurrió en un abrir y cerrar de ojos. El despertador sonaba como cada mañana a la misma hora,por más que quería seguir durmiendo no podía hacerlo. Lo primero que llegaba a mi mente era que ya estaba a poco de desenmascarar al infeliz de franco, por nada el mundo le iba a permitir seguir haciendo de las suyas con el dinero de la familia.
—Vamos Daneika, solo faltan pocos días para que puedas graduarte y tomar el control de la empresa. —digo para mi misma infundiendo valor,, uno que