Capítulo 46.- El hombre más afortunado.
«¿Es en serio?, no lo puedo creer»
Dentro de la caja se encuentra una tanga roja junto a un sobre. Dejo a un lado la prenda y destapo el sobre para saber que contiene y dentro de esta se encuentra una simple nota que dice:
“Te dejo una prenda impregnada de mi olor para que no me extrañes tanto
Atte,
Tu remolacha”
No puedo creer lo que esta mujer ha hecho, cada día me sorprende más con sus ocurrencias, pero esta de verdad creo que ha pasado el límite.
Después de todo no está nada mal. Aunque parezca un pervertido en realidad no lo soy. Ella me ha dejado algo para que la tenga presente y por nada del mundo voy a deshacerme de su pequeño obsequio. Lo voy a mantener debajo de la almohada y así sentir así sea su olor por el tiempo que estemos separados.
Tomo la caja junto a la nota y la prenda para caminar hasta mi habitación y dejarlo en la mesa de noche Cuando regrese la acomodo en su respectivo lugar.
Cuando estoy listo salgo de mi departamento rumbo a la universidad. Luego de un fin de