Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol finalmente, se ha puesto para darle entrada a la noche, donde una hermosa luna brilla iluminando el interior de la habitación de hotel.
Hubiese querido que ella se quedara conmigo, pero tenía cosas que hacer y no quise insistir en retenerla a mi lado. Sé que nada será fácil, pero si todo es para mejorar las cosas haré todo el sacrificio que sea necesario.Recostado en la cama con el celular en mano marco el número de la casa, quiero saber como se encuentran mis amados retoños y sobre todo saber el estado de salud de mi terca madre.El teléfono suena y al tercer timbre se escucha la voz de mi madre.—¡Hola hijo!, ¿Cómo estás? —hace un corto silencio y estoy seguro que se viene un reproche—, al fin te acuerdas de que tienes familia.—Me acuerdo de mi familia en cada instante de mi vida madre. —sonrío como si ella pudiera ver mi gesto, pero sé que se lo ha de imaginar—, no seas exagerada.—Bueno, bueno, sabes como somos las madres. —exhala un suspiro






