Capítulo 22.- Por favor no me sueltes.
Los días siguieron transcurriendo con normalidad, ninguno de esos tuve la dicha de volver a encontrarme con mi remolacha. De solo recordar como se puso la primera vez que la llamé de esa manera, una gran sonrisa ilumina mi rostro.
Por más que he pensado, no logro encontrar explicación a su forma de actuar. Frente a su padre es una y cuando nos encontramos solos es totalmente diferente.
Hasta he llegado a pensar que efectivamente ella puede ser bipolar y se encuentre en algún tipo de tratamiento. Tal vez cuando no se encuentra medicada se porta de manera hostil e indiferente. Eso es algo que por el momento voy a tener que dejar a un lado para poder concentrarme en mis actividades.
Por otro lado, se encuentra el tema referente a la enfermedad de mi madre. Cuando me explicó lo que había sucedido y la enfermedad que tiene no pude evitar sentir molestia. Eso era algo que ella tenía que haberme contado desde un principio y no ocultarlo. Al enterarme de que mi hijo y Yara estaban al tanto