Capítulo 22.- Por favor no me sueltes.
Los días siguieron transcurriendo con normalidad, ninguno de esos tuve la dicha de volver a encontrarme con mi remolacha. De solo recordar como se puso la primera vez que la llamé de esa manera, una gran sonrisa ilumina mi rostro.
Por más que he pensado, no logro encontrar explicación a su forma de actuar. Frente a su padre es una y cuando nos encontramos solos es totalmente diferente.
Hasta he llegado a pensar que efectivamente ella puede ser bipolar y se encuentre en algún tipo de tratamien