Ibrahim
Para María ya no es un secreto mi atracción hacia ella, y mi esperanza de volver a la familia para formar parte de la suya.
Seguí el consejo que mis tres padres me dieron y le confesé lo que sentía por ella, que si bien no puede compararse a lo que mis hermanos y primos la adoran, sí es un sentimiento que a medida que el tiempo avanza aumenta desproporcionadamente.
Es una mujer que puedo describir como magnífica, lucha por lo que quiere y no es fácil de someter por no decir imposible,