Anás
La operación salió tal cual se esperaba, no hubo problema y por eso mismo estamos rumbo a la casa que tenemos aquí, es bueno salir de ese hospital, odio todo lo que tenga que ver con eso, me deprime.
María está adolorida, el efecto de la anestesia pasó muy pronto, por eso tenemos a una niña que llora cada cinco minutos porque le duele.
— Preciosa, iremos a la farmacia por tus medicamentos — le digo cuando está a punto de llorar por tercera vez en el día.
— Bien, necesito morfina para ca