—No existe otra manera, Yusuf. La hierba mala debe arrancarse de raíz.
—Entonces dejaré que se ensucie las manos. Pero antes, debo informarle que nuestros hombres interceptaron un minidron en el perímetro de la villa donde están los padres de la señora. Espero también sus instrucciones.
Aras, en su cruzada ciega por hacer justicia para Leyla, había borrado todo lo demás: se había olvidado de su madre, de su familia y, lo peor de todo, había descuidado a los padres de su amada. Se dio cuen