Ecos de una líder
El sol de la mañana se filtró por las cortinas, obligando a Melani a parpadear con pesadez. Recordó la noche anterior y cómo se había quedado dormida profundamente; ni siquiera pudo despedir a Aras. Se sintió sumamente avergonzada por su falta de cortesía. Tras una ducha rápida que eliminó el cansancio del puerto, se vistió con un conjunto casual y fresco de lino, lista para el día. Un mensaje de Lale iluminó su pantalla con una dirección: un acogedor café a pocas calles del holding, estratégico