Capítulo once.
Pasó el resto de la noche sentada en la misma mesa. Con Isyan a su lado riendo, y dos ancianos que se habían unido a ellos momentos después de volver del evento con Magnus.
Altair y Betelgeuse eran un encanto de personas. Educados, graciosos y amigables, aquella pareja de ancianos la mantuvo entretenida todo el tiempo con charlas sin sentido. Cuando supo de quienes eran padres no se lo pudo creer, Itaka, gobernador de la corte del Hielo. De dónde había sacado aquel carácter presu