D E C I M O | S E G U N D O .
Capitulo doce.
Aquella noche no durmió mas que unas pocas horas, cuando unos golpes en su puerta la despertaron. Enfurruñada y de mal humor camino entre dormida hacia el portal abriéndolo de golpe.
—¿Que demonios pasa?.
Lanzo al aire sin ver quien se encontraba del otro lado.
—Ya veo que estas de mal humor.
Alzo la mirada encontrándose a Annia, resplandeciente y con su duro semblante puesto en su lugar. No había rastro de la loba llorosa parada frente a la habitación de Sirio.
Admiro la fortal