229 - Evadieron la seguridad.
La noche era fría, y la brisa nocturna acariciaba el rostro de Guisselle mientras era arrastrada fuera del hospital por Lorenzo. Su mente estaba nublada por el miedo, sus pensamientos se atropellaban unos con otros mientras intentaba comprender cómo había llegado a estar en esta situación. Sus piernas temblaban, pero sus instintos la empujaban a resistirse, a luchar, aunque cada tirón de Lorenzo la debilitaba más.
Las luces del hospital pronto quedaron atrás mientras Lorenzo la arrastraba hast