CATALINA
Llevaba una hora tumbada en la cama mirando la nada y diciéndome a mí misma que no estaba pensando en Javier.
Pero en el fondo, sabía la verdad.
Aunque no estaba pensando en él de la manera que hubiera tenido sentido hace unos meses, no era añoranza ni arrepentimiento ni ninguno de ese lío complicado que siempre imaginé que sentiría si alguna vez me lo volvía a encontrar.
Especialmente si estaba sola.
Pero esto era diferente, Javier realmente admitió que estaba equivocado, algo que nun