ALEJANDRO
He salido del hospital hace dos semanas; todavía me muevo con cuidado porque el costado me recuerda, de una manera bastante dolorosa, lo que pasó cada vez que se me olvida hacerlo.
Estaba revisando los documentos de la adquisición de Vega que Don y Carlos habían estado esperando que yo terminara antes de que todo se viniera abajo.
El contrato parecía justo; si a Vega se le daba tiempo, se desarrollaría mucho más y nuestros beneficios serían mayores.
El tono de llamada me devolvió a la