Capítulo 85: Verdad tras verdad.
>>> Bastien Delacroix:
Cerré los dedos en el sobre. La lluvia se oyó más fuerte, como un telón. Pegué la espalda al sillón, y di otra calada al puro…
—Lo siento… —respondí, sin máscaras y con sinceridad.
—No quiero tus condolencias —me dijo él—. Quiero tu cabeza fría, Bastien Delacroix.
Me sostuvo la mirada, con seriedad.
—La empresa —me dijo—. Todo el patrimonio de los Dubois… quiero que pase a manos de Margot.
Se me tensó la mandíbula. Bajé la mirada, luego volví a él.
—Pensé