Capítulo 12: La Caída
El grito de Dante rasgó el aire nocturno como un disparo.
—¡LILIANA!
Corrió hacia la barandilla, con el corazón latiéndole con fuerza. El cuerpo de Liliana se inclinó hacia adelante, soltando el frío metal con las manos mientras la gravedad hacía su efecto. Por un instante aterrador, el tiempo se ralentizó. Dante se abalanzó, rozando con los dedos la espalda de su blusa antes de que ella cayera al vacío.
No lo pensó. No dudó.
Dante saltó por encima de la barandilla tras el