—Muñeca lo siento, de verdad temía decírtelo, no quería que pasara esto. —La abraza, pero ella sigue luchando.
—¿Por cuánto tiempo pensabas ocultármelo Apolo? ¿En serio eres importante aquí o mataste a alguien quitándole su vida? —Deja de luchar y solloza en su pecho.
—Chicos, deben entrar a la casa ahora —dice Alice acercándose con pasos delicados.
Apolo se voltea a verla y está le señala para que mire al frente, había unos cuantos muertos vivientes comiéndose a unas personas.
—Muñeca, tenemos