Cali ingresó a la mansión con sus pequeños anteojos y su maletin de doctor, caminando rápidamente con pasos cortos directo a la habitación de Mia.
Se dispuso a realizar una revición exhaustiva de sus signos vitales y estados salud general, que le permitiera dar un diagnóstico certero y cuidadoso, conociendo la exigencia del Zamir en este tipo de asunto, no podía equivocarse, especialmente si se trataba de una de sus esposas.
Estuvo varios minutos examinado a Mia bajo la mirada autoritaria