Zamir tenía resignación en la mirada y un dolor profundo de pensar que Mia podría estar muerta sabiendo detalles de aquel trágico accidente, esa era la única respuesta que hallaba ante su ausencia.
Observar como le ponían las esposas, el uniforme naranja y lo preparaban para ser trasladado a una prisión de alta seguridad era sin duda, una escena desgarradora, después qué se efectuará el juicio, iria camino a aquel lugar donde al parecer, no saldría por muchos años.
No había nadie quien pudi