Mundo ficciónIniciar sesiónPor más perverso que pueda sonar, la raptaron para ser la esposa del hombre más poderoso de toda India. Entre cien mujeres ¿tenía que elegirla a ella? La única capaz de desfilarlo hasta la mismísima muerte si era necesario.¿Como podria surgir el amor en medio de una guerra constante? Hasta que punto podrá llegar Mia para huir de aquella condena.
Leer másMía y Zamir aun eran libres, pero debían resolver qué pasaría entre ellos, lo que era claro era que no deseaban separarse, en la mirada de ambos lo único qué deseaban era estar solos, se necesitaban el uno al otro y una vida lejos no era una opción para ninguno de ellos. - ¡Hey! ¡Más respeto! Mira que aun estas en la mira! - Le dijo Mia luego de haber sido nalgeada en plena vereda, camino a la heladería de don pancho, cuyos helados artesanales eran los más deliciosos de la ciudad. Zamir la observaba de manera risueña, caminar con ella de la mano, en una cita tranquila, normal era lo más maravilloso, Mia siempre tuvo razón, un amor libre y respetuoso era la manera correcta para estar juntos y las 10 citas propuestas por Mia antes de decidir donde vivir, había sido una idea bastante encantadora. La plaza, restorantes caseros y otros de lujo habían sido algunas de las citas de ambos, pero la verdad era que no importaba el lugar, estando juntos el momento era inigualable, justamen
El juicio estaba cerca y existían evidencias suficientes contra Esteban respecto a lavado de dinero. Habian comprobantes de pago del avión privado en el que se trasladaron las esposas del zamir, lo que descartada lo que Esteban decía o lo obligaba a inventarse otra versión sobre aquello. Solo faltaba el comprobante de propiedad de la vivienda en que estén a había tenido a Mia, pues en sus argumentos señalaba qué habían ido a atacarlo a su propiedad, sin embargo esa viviendo no era una propiedad de Esteban, sino que era un lugar abandonado de hace varios años. Lo tenían, la realidad era que lo tenían, solo faltaba un día para el juicio y el panorama para el Zamir era bastante alentador. Durante la tarde, Elías tendría ese último documento, ya había realizado una exhaustiva investigación y efectivamente la casa no pertenecía a Esteban y tenía como probarlo. Lo unico que no se esperaba, era ingresar a su auto y ser apuntado con un arma justo en la cabeza. - El jefe dice que tu
Zamir tenía resignación en la mirada y un dolor profundo de pensar que Mia podría estar muerta sabiendo detalles de aquel trágico accidente, esa era la única respuesta que hallaba ante su ausencia. Observar como le ponían las esposas, el uniforme naranja y lo preparaban para ser trasladado a una prisión de alta seguridad era sin duda, una escena desgarradora, después qué se efectuará el juicio, iria camino a aquel lugar donde al parecer, no saldría por muchos años. No había nadie quien pudiese ayudarle y todo parecía estar en su contra, lo que se hizo más real al estar frente al tribunal y ver al abogado de Esteban solicitar 20 años de cárcel. Todo parecía un trámite sabido y aceptado, todos sabían que lo hallarian culpable, por lo que no era de extrañarse que su abogado no estuviese presente y quisiera ahorrarse el daño a su imagen frente a una derrota tan evidente. - Bueno, sr Zamir, la evidencia habla por si misma, póngase de pie para dictar resolución - ordenó el juez y
Dos días después Mia ya no resistía aquel nivel de angustia, su rostro estaba en todos los noticieros y en redes sociales, en dos días ya era un contenido viral. "Mujer cómplice del secuestro y desaparición de mujeres es buscada por las autoridades" era uno de los titulares, con una imagen que evidentemente habían tomado de sus redes sociales, donde Mia aparecía con bastantes años menos y una cerveza en la mano. - ¿en serio? ¡Maldición! ¡Maldito Esteban!- Bufó- y de todas mis fotos eligieron esa, mujer borracha y secuestradora, bien hecho Mia ¿querías fama? - murmuraba y caminaba en círculo. - Mia, Mia, ¡MIA! ¡ESCUCHA! - dijo Franco mostrándole un noticiero en vivo, donde aparecía el rostro del Zamir y todo el equipo y se confimaba que estaban tras las rejas - Por eso, por eso el no llegó - dijo con sus ojos humedecidos. - Caballeros, señoras, solicito no divulgar información falsa, la mujer es buscada como testigo, sin la existencia de evidencias tangibles de lo que se le acu
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