El canto de unos pájaros en el jardín de la mansión despertó a Lucas, que desorientado giró la cabeza en busca del reloj encima de su mesa de noche. Mientras intentaba recordar en qué día vivía, y si era de día o de noche, vio que marcaba las diez y media de la noche.
Recordó entonces qué debía explorar la mansión en busca de un ordenador qué pudiera utilizar para comenzar a poner sus conocimientos al uso de la misión.
Se levantó de la cama, y sabiendo que necesitaba esperar al menos hasta la m