—¿Y bien? ¿Cuándo es que te vienen a buscar? A ver si me da tiempo a robarte un rato más. Entre tu padre y tu novio, dentro de poco voy a tener que mandarte señales de humo para poder verte.
Leticia se rio. Era increíble cómo Cassandra hacía mucho más papel de madre… que su propio padre. Solo que esta vez no podía quedarse mucho a su lado. El plan de ese día había sido repasado tantas veces que, si fallaba, era porque estaba para fallar. Al menos a ella le habían dado algunas horas para que fue