Leticia estaba muy consciente que el tiempo se le estaba acabando. Estar al lado de un alfa como Rayan solo hacía que su parte omega luchara por salir a la luz, y su secreto se estaba desmoronando poco a poco. Y estuvo aún más segura de eso los dos días venideros, donde los duros efectos secundarios de los supresores que había consumido se hicieron presentes.
No pudo levantarse de la cama.
Su cuerpo no le respondía. Es como si estuviese entumecida y dolía al punto que a veces le costaba respira