Rayan aún tenía una expresión dura mientras mantenía la llamada por el celular. Era su padre. Tenía una misión importante que atender la próxima noche con el grupo. Una que no podía confiar a nadie más.
-Sí, entendido, yo me encargo- dijo soltando un suspiro- mándame todo para preparar las cosas con los chicos. Si es tan grande como dices debemos prepararnos bien, no podemos dejar que se salgan con la suya. Desmontaremos como sea esa red de tráfico de omegas en el puerto Feder- habló en voz baj