Los besos entre ellos se fueron profundizando, las caricias los encendieron al punto que el fuego de sus cuerpos se fundieron como si fueran uno solo, aquel momento mágico solo era de ellos dos y del amor que se manifestaba entre ambos.
A la mañana siguiente ella despertó primero y se quedó contemplando el rostro de su amado, se veía tan sereno, en ningún momento cuando conoció a éste hombre imaginó que fuese a desarrollar tanto amor por él, en ese momento sólo pensaba en su bebé y en encontra