— ¿Deseas correrte ya? — me pregunto
— Si por favor, siento que ya voy a gritar, por favor Marco dámelo — le decía
— No pequeña, aun quiero escucharte jadear, gritar de placer, gritar mi nombre, escuchar como me suplicas tu orgasmo,---- me dijo
— Por favor Marco, dámelo lo necesito ya ,,ahhh, siii, — le decía
— Señor Torino estamos llegando a su casa — escuchamos por el altavoz al chofer
Marco, apartó sus manos, me ayudo a sentarme, quedando atonita, ya que aun no había tenido mi clímax
— Víst