Todo iba muy bien, estuvimos hablando, aunque se le notaba a mi marido que estaba algo incomodo por la compañía que teníamos
— ¿Queréis tomar lo mismo? voy a pedirme yo una cerveza — dijo Devon cuando se levantó
— No gracias, Alice y yo nos marchamos ¿verdad mi amor? — me pregunto mi esposo
— Si, será mejor — respondí
— No, venga Alice, una más y nos vamos para dejar solos a la parejita ¿que me dices monina? — me pregunto Cleo, mirándonos Marco y yo
— De acuerdo, pero solo una mas, me gustaria