Después el chofer arrancó el vehículo, lo paró bastante tiempo después. Devon me tumbo en el asiento de la limusina, me quito los pantalones y mis bragas, notando como su lengua se movia en mi sexo, haciendo que gimiera sin poder evitarlo, Desnudo mis pechos, masajeandolos, pellizcando con fuerza cada uno de mis pezones
— Dime que te excito, que me deseas, que deseas que te haga mía cuando yo quiera — me dijo
— Dejame, me das asco, sueltame o te juro que algun dia te matare — le conteste
— Port