Al día siguiente, cuando me desperté, estaba sola en la cama, me levante y entre en el cuarto de baño para ducharme, me sequé el cuerpo y el pelo después, poniendome uno de los vestidos que Devon me compro marchándome de la habitación, baje las escaleras para ir a la cocina viendo a Devon fuera en el jardín, sentado en una silla con una taza de café en su mano. Me fui entonces hacia donde él estaba, sentandome en la silla que habia enfrente
— Buenos días señor – le dije
— Buenos días Alice ¿una