De momento toda la sala quedó a oscuras y en silencio, encendiendo solamente las luces que habia detras de una tarima, subiendo a ella, mujeres y hombres, pujando por ellos gente de la sala, quedándome algo anodina, ya que no había escuchado nunca lo de las pujas para pasar un fin de semana o una semana con una mujer o un hombre, siendo las pujas que hacen millonarias. Cuando la última mujer bajó de la tarima, Devon subió enfocandolo a él la luz, cogió el micrófono, dando las gracias a todos lo