Desayunamos los dos fruta, zumo y tostada, dándome alguna que otra náusea, mirandome Marco sonriendo, marchandonos después los dos al dormitorio para vestirnos, marchando después de la casa hacia el garage. En la clínica nos cruzamos con Marcell, dándome dos besos en las mejillas, pero sorprendiendose al vernos allí
— Mi mujer se ha levantado con náuseas, vomitando todo lo que tenía y casi no ha desayunado, le ha dado nauseas — Dijo Marco, muy feliz
— Vamos a la sala de curas, allí le podremos